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Matemáticas, filosofía y ¿política?

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Platón (Escuela de Atenas)

Platón, extracto de "La escuela de Atenas" de Rafael Sanzio.

Publicado previamente en La Jornada Aguascalientes

A penas voy empezando el tercer capítulo del libro ¿Es Dios un Matemático? y ya Mario Livio me regaló en él material suficiente para analizar un buen rato, pero no puedo más que retomar algunos aspectos que embonan a la perfección en la época electoral en que vivimos.

En el segundo capítulo de su libro Livio retoma algunos aspectos de las Matemáticas y la historia griega, particularmente con Pitágoras y Platón. Para empezar retoma aquello de lo que ya en alguna vez habló la maestra Petra Llamas en este mismo periódico (creo el 25/11/11), son herencia de Pitágoras el trivium y el quadivium siendo este último el que contiene los temas favoritos de los pitagóricos, la geometría, aritmética, astronomía y la música.

Para Pitágoras y sus seguidores el mundo gira en torno a las matemáticas y es que para los pitagóricos dios no era un matemático, sino por el contrario la matemática era dios. Pero me interesa más adentrarme a lo que Livio escribe sobre Platón. Para este filósofo y matemático griego la filosofía no era un  asunto abstracto, separado de la vida cotidiana sino por el contrario debía ser la pauta que las personas siguieran para vivir su vida, reconocer la verdad e incluso hacer política.

Pero quizás más sorprendente es lo que se desprende del texto platónico de La República, donde en su Libro VII Platón a través de Sócrates como protagonista plantea un plan de educación para formar gobernantes en un estado utópico. Si bien es un tanto idealizado e inclusive podría recordarnos a Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, el filósofo ateniense proponía que durante la infancia, se les daría a los futuros políticos una formación basada en juegos, viajes y gimnasia. Después de seleccionar a los más prometedores el programa proseguía con diez años de matemáticas, cinco de dialéctica y quince de experiencia práctica, incluyendo mandos de guerra y otros cargos adecuados para la juventud.

¡Vaya, creo que Platón pensaba en grande! Aun recuerdo el infortunado y tal vez esclarecedor incidente de Peña Nieto en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Tras aquella “metida de pata” se desplegaron cientos de chistes, algunos de ellos perduran hasta hoy, pero también salieron algunos análisis entorno a ello. Para algunos no era importante si el próximo presidente de nuestro país lee o no, simplemente que sepa ser un buen líder pero me pregunto ¿qué es ser un buen líder?

¿Se puede ser líder sin educación y preparación? Se puede tener el carisma para jalar masas, Fox lo tuvo creo que eso es indudable, pero dista mucho de haber sido el presidente que nuestro país necesitaba. Existen líderes que leen mucho pero no por ello gozaban de las herramientas necesarias para guiar un país, recordemos a José López Portillo quién sin lugar a dudas grabó con fuego la palabra crisis junto al nombre de México. Así pues se necesita un balance adecuado, algo que ya comprendía Platón y aún nuestros “líderes” no logran entender. Es por ello que sus proyectos en educación y ciencia son tan pobres por no decir inexistentes, son simplemente el refrito de cada campaña.

Pero ahora regresemos al libro, retomemos el capítulo primero, donde el autor analiza un problema recurrente y bastante conocido por los matemáticos, por las compañías de mensajería e inclusive por los ingenieros eléctricos y computacionales, el denominado problema del viajero. ¿En qué consiste? ¿Qué tiene que ver con las campañas políticas?

El problema del viajero busca resolver una lista de probabilidades de tal manera que un viajero que empieza su andar en una ciudad “A” y tiene que recorrer N ciudades, lo haga optimizando distancias, evitando lo más posible cruces o regresos a ciudades ya visitadas y con ello optimice recursos.

Los ingenieros electrónicos lo utilizan por ejemplo cuando se programa un taladro láser al diseñar las tarjetas de circuitos, de tal modo que se haga en el mejor tiempo posible y al menor costo.  Las compañías de mensajería buscan alcanzar la perfección planeando lo mejor posible sus rutas, la situación de todos modos no es tan sencilla como parece, menos aún cuando se tienen enfrente varias ciudades o puntos de entrega.

Por ejemplo si una computadora tardara la longitud de cada ruta tan solo un microsegundo, tardaría 3 segundos en resolver un problema que incluyera 10 destinos y hasta 77,147 años en resolver las combinaciones para 20 ciudades. Tan solo con 12 puntos tenemos 479,001,600 combinaciones posibles, lo que en definitiva volvería virtualmente imposible planear una ruta ideal para una compañía de mensajería cuyos puntos de entrega varían día a día e incluso hora a hora y son cientos.

Aún así es posible que un buen equipo de trabajo podría planear con más lógica y sin tanto derroche de dinero las rutas de los presidenciables, estos ahorrarían en combustible, hospedaje, alimentación, etc. inclusive reduciría riesgos de viaje y de salud (que le pregunten a Josefina).

De quienes deberíamos aprender es de las abejas, en un estudio publicado hace 3 años en la revista The American Naturalist, investigadores británicos descubrieron que las abejas tras sobrevolar un área son capaces de planear las rutas más cortas para volar entre las flores y encontrar al finalizar el camino que más eficazmente los regresa a casa. Lo que “no es una proeza trivial si se tiene el cerebro del tamaño de una cabeza de alfiler” como menciona Lars Chittka, investigador de la Escuela Queen Mary de Ciencias Biológicas y Químicas en la Universidad de Londres.

Esperemos que los equipos de campaña tomen conciencia, el derroche de dinero en las campañas da pena y considero que inclusive son antiéticas cuando muchos en el país se encuentran en situaciones precarias, aquí es cuando insisto ¿y la ciencia cuando tendrá cabida en la política mexicana?

Poco dinero a la Ciencia y otras patrañas políticas

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Versión extendida del artículo publicado en Ultra Noticias

A nadie que haya leído con anterioridad mis columnas y/o blogs le pudo haber caído de sorpresa el encabezado que La Jornada Aguascalientes publicaba el lunes pasado. Sabrán también que soy un defensor de la postura que sostiene que un país que invierte en Educación, Ciencia y Tecnología apuesta por el éxito. Pero parece que vivimos en un país que no piensa así.

Pero si el México como está mal en general, Aguascalientes no canta mal las rancheras como estado. La nación invierte tan solo el 0.4% de su Producto Interno Bruto  (PIB) en la investigación, mientras que países como Suecia invierten el 3.8% yla Organizaciónde Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y otros organismos internacionales estiman que cualquier país debiese invertir aproximadamente el 2% de su PIB.

Aguascalientes invierte tan solo el 0.5% (y eso siendo muy optimistas) en investigación y desarrollo, lo anterior lo reconoce el Presidente dela Comisiónde Ciencia y Tecnología en enla LXILegislatura, José Ángel González Serna para el diario ya mencionado. Siempre escuchamos la misma historia, “el próximo año, uno de los objetivos dela Comisiónde Ciencia y Tecnología será incrementar los recursos para la investigación”. Si bien se  acaba de “crear” el Instituto del Conocimiento, este no es más que una modificación al antes Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Aguascalientes (CONCyTEA), es decir, un cambio de imagen política más que sustancial. ¿Por qué no en lugar de cambiar logotipos, papelería y nombre de los organismos políticos no se invierte en Ciencia, Educación y Tecnología?

No estoy descubriendo el hilo negro, ni proponiendo un cambio basado en una suposición, los ejemplos son tangibles, Suecia, Finlandia, Suiza, Alemania, Japón, Estados Unidos e inclusive China la nueva potencia mundial, han invertido en educación, investigación científica y tecnológica y sus inversiones de tan solo un 2% se han visto redituadas con creces. ¿Cuánto no generan en riqueza las ventas de sus nuevos inventos?

Pero en México la corrupción puede más, le damos nuestro dinero en educación a la maestra Elba Esther, patrocinamos investigaciones de productos milagro, gastamos millones de pesos en la “imagen de nuestra alcaldesa” (archivo PDF), celebramos que Calderón anuncia una “cobertura universal en salud” a nivel nacional, donde no hay ni siquiera el cuadro básico de medicamentos para atender diabetes en las clínicas especializadas en este padecimiento, pero de la ciencia, la tecnología, la educación y la salud, nunca nos acordamos.

Lo único que recuerdan los legisladores es cobrar su bono navideño, su despensa, etc. Si bien nunca se detiene, estamos en cuenta regresiva para ver la reactivación del mayor desperdicio de recursos económicos, las precampañas políticas, donde con autorización el IFE (y sin ella), los partidos políticos tiran a destajo miles de millones de pesos a la basura. Entiendo perfectamente que es necesario dar a conocer sus “ideas” y sus planes para conseguirlas, pero son por lo general y muy optimista en un 90% mentiras. Hablarán de salud, de educación, de ciencia, de tecnología y desarrollo, y cuando ganen se olvidarán de ello. Los perdedores gastarán nuevamente millones de pesos para decirnos que con ellos estaríamos mejor y los ganadores para decirnos que gracias a ellos estamos en las nubes… pero de la deuda y el retroceso.

Por ejemplo, puede opinarse que se deben retirar las drogas de las calles o defender la legalización de las mismas, pero al igual que el tabaco, se sabe que por lo general son dañinas para el organismo. Los retractores de la legalización aseguran que esta expondrá más a nuestros niños y jóvenes a la drogadicción, los defensores refieren que no es así y que ello disminuiría la “necesidad de delinquir”.

Pues bien, para combatir las drogas más que las armas está la educación, no importa se son legales como el tabaco o el alcohol o bien ilegales como la marihuana, la cocaína y el éxtasis, si nuestros niños y jóvenes no están educados, caerán en ellas. Si no tienen una formación verán en la delincuencia una salida.

El problema radica que invertir en educación, ciencia y salud son poco impactantes, poco electoreras. No impactan pues los verdaderos resultados no caerán en el sexenio en curso y podríamos “regalarle” el éxito a los del otro partido.

¿Y el país? Este es el último que le importa a nuestros políticos… Y SÍ, ESTO ES UNA CRÍTICA. Escribo esto, antes de que se apruebe la ley que nos regresa a la censura, a la opresión, porque entonces los ofendidos por mis textos tendrán el derecho de encerrarme en la cárcel por criticar su no hacer nada, su quedarse con el dinero del pueblo. Un aplauso al Diputado PRIísta Arturo Zamora Jiménez por su ley de “Difamación Electoral” (alias Ley Mordaza), él junto con su compadre Fernández Noroña del PT y otros compinches del PAN demuestran que para esto si pueden ponerse al unísono. Un retroceso más para nuestro país… ahora con una pantomima, el “retiro de la propuesta” ¿Será para agregarle más basura?

¡Claro que sí, los científicos son peligrosos!

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Los mexicanos creen que los científicos son peligrosos. CONACYT (Imagen: foroanime.com)

Tal y como lo pongo en un comentario en su blog, el nuevo artículo de Martin Bonfil ha hecho que redirija el post que tenía planeado para hoy.  Ya había visto la encuesta del CONACYT publicada en El Universal que confirma, los científicos somos peligrosos. Pero, ¿por qué se alarman tanto? Si dice la verdad, somos muy peligrosos, es más tan solo de pensar en un científico escucho música lúgubre y se obscurece el ambiente.

En realidad no estoy siendo sarcástico, creo que sí somos peligrosos, porque ponemos en juicio todo y para aquellos que tienen sustentado su ser en una fe, sea cual sea y que viven agusto sin poner en tela de juicio lo que se les pone en frente, el científico resulta, no solo peligroso, sino inclusive o casi siempre incómodo. El hecho de que seamos humanos y que lo que nos diferencíe de los animales sea la razón no significa que todos la sepamos usar. Cuando alguien hace que esa razón en nuestra cabeza avance aunque sea un cuarto de vuelta, nos pone a temblar y nos causa miedo.

La Ciencia es tan peligrosa para los políticos como para los líderes religiosos.  Ya en una ocasión, escribía en mi blog personal (y ahora almacén de cuanto hago), que los divulgadores científicos estaban, a mi opinión cayendo en una espiral sin fin al solo tocar el tema de la Religión y su antítesis la Ciencia, tras de ello Martín me honro contestándome por Twitter, no lo recuerdo a cabalidad pero en algo así se resumía: “Es nuestra obligación como científicos y divulgadores de la Ciencia dar a conocer la verdad y desenmascar mitos. Estando en un medio de comunicación debo de hablar de lo más relevante en el momento y si en ese instante es una declaración de un Obispo diciendo una barbarie, mi deber está en señalarlo y derribar con evidencias sus argumentos” Si bien estas no fueron sus palabras exactas, fue lo que yo logré reunir de ellas y dejar en mi mente, si en mi corrió un lapsus bruti entonces, por favor, que me corrija. Pues bien, ¿qué más peligroso que eso?

Pero vayamos un poco más allá, derrumbemos un poco más allá de las religiones el día de hoy. Es cierto que México es un país sumamente “creyente”, tal vez practicante hasta lo que le conviene (como sus líderes nos han enseñado) pero no creo que ahí radique todo el asunto. Déjenme decirles por qué lo creo así.

Los Estados Unidos de América son también un país sumamente religioso (aunque ellos mismos quieran negarlo), tanto es así que su moneda trae inscrito “In God We Trust” y en el nombre de la religión encabezan guerras “santas”. Continuamente se tienen discusiones en torno a dichos temas, inclusive muchos de los más grandes debates sobre religión vs Ciencia se han dado ahí, en nuestro vecino del norte. Sin irnos más lejos fue ahí donde surgió la hipótesis del diseño inteligente y la tan afamada respuesta científica con el pastafarismo. ¿Pero entonces por qué cito a dicha nación?

Pues bien, a pesar de sus fuertes lazos con la religión, han sabido diferenciarlo y abrirle cabida a la Ciencia, a la Educación y a la Cultura. He manifestado mi postura en cuanto a que la Educación y la Ciencia son la base para mejorar la Economía de nuestro país, pues bien, los E.U.A. son un ejemplo de ello. Tal vez no el que más nos guste recibir, por ese falso orgullo nacionalista que tenemos (ya será motivo de otro post esta afirmación), pero tangible y latente, ¿queremos otro? Bien, Japón es otro ejemplo en el otro hemisferio de la Tierra, a pesar de ser sumamente allegados a sus tradiciones, inclusive a continuar con los métodos “tradicionales” de medicina, no han detenido su inversión en la Ciencia y la Tecnología, este ejemplo es aún más apantallante porque en menos de medio siglo se levantaro de haber estado en la ruina tras la 2a Guerra Mundial, a ser una de las potencias mundiales, tanto a nivel económico como científico, ¿o debiera decirlo al revés?

No recuerdo en que blog de Ciencia leía que si bien todos tenemos derecho a creer en algo, inclusive el texto citaba que se tiene derecho a creer que no se va a caer por las escaleras, debemos también se escépticos, cuestionar y preguntar, pero no detenernos ahí, sino a realizar las acciones necesarias para alcanzar la respuesta a nuestras preguntas. Pero en México parece que no es así, matamos la inquietud innata de los niños, para que de adolescentes ya no tengan cuestionamientos y de adultos no busquen respuestas. Esto no solo lo hacen las religiones, lo hacen los partidos políticos, las instituciones públicas, las empresas privadas que no quieren que se les pidan cuentas y se busquen las respuestas, pero inclusive lo hacemos nosotros en el día a día, preferimos la ignorancia que trabajar por obtener las respuestas.

Mientras que como padres se siga mermando la curiosidad de los hijos, mientras los gobiernos y las instituciones no vean en la Educación y la Ciencia una salida a los problemas económicos, culturales y sociales que tiene nuestro país, parecerá que la única salida que nos queda es ir a hacernos una limpia a Catemaco y visitar a Madame Sazú para que nos lea las cartas.

Por cierto, la imagen peligrosa del científico que tiene el pueblo, obviamente que no responde a mi planteamiento previo, pero si es una consecuencia del mismo, el vulgo no tiene acceso a la cultura, su mayor acercamiento es através de una cajita idiotizante en donde pasan películas, series, etc. en donde los científicos son locos, extravagantes y siempre andan tratando de hacer el mal. Puede que inclusive, a quienes tuvimos la fortuna de conocer los libros, esas películas nos gusten, pero tenemos un arma, la Educación, que nos permite diferenciar entre la ficción y la realidad.

Para los interesados en ver los resultados de la encuesta:

Encuesta realizada por CONACYT. Fuente: eluniversal.com.mx

En próxima entrega: Las dificultades para hacer Ciencia en México y Latinoamérica… el refrito.

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