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Homofobia / Autofobia

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La estigmatización deja marcas permanentes y quien las deja por lo general tiene sus propios complejos arraigados. (Imagen: academiadecomunicacion.wordpress.com)

Publicado previamente en 

La Jornada Aguascalientes

Hasta hace unos cuantos años debo de aceptar que pensaba que la homosexualidad era contra natura sin prentender juzgar a quienes la practicaban, hoy la historia es distinta. ¿Por qué el cambio?

Durante varios años creía que dios estaba en contra de la homosexualidad, todo porque otras personas que se paraban frente a un altar en un templo me lo decían, nada más por eso. Definitivamente caía en la borregada que actúa solo porque otros se lo dictan y no se ponen a analizar lo que les dicen. En primer lugar no encuentro un fundamento real para que alguien me diga lo que debo de hacer o no basados en textos que no se quién escribió, por que hoy gracias a la historia y la ciencia sabemos que no fueron ni un Marcos, ni un Juan, ni un Lucas, fueron muchas manos a conveniencia quienes los diseñaron. Pero peor aún, creía que la homosexualidad estaba mal basado en ese libro que en ningún lugar toca el tema.

Ahora por el contrario, caigo en cuenta de mi error y sostengo quienes están mal son aquellos que juzgan sin ni siquiera pensar en la lógica que guarda lo que profesan. Creer en lo que te dice otro de lo que a su vez dijeron otros y encima sustentar en ello lo que esta bien o está mal sin analizarlo, es tan irreal y absurdo como creer en las pócimas del merolico, lo triste es que muchos han muerto por creer en las gotas mágicas o en las locuras de un cura.

Hoy vemos mal (lamentablemente aún no lo suficiente) a aquellos que discriminan a otros por el color de su piel, por su nacionalidad o más tangible en nuestra sociedad por su género, ¿por qué no respetar también la preferencia sexual? En realidad no encuentro ninguna diferencia entre los aspectos previos y la predilección de algunas personas de tener relaciones sexuales con individuos de su mismo sexo.

Fundamentar la “aberración” en que bajo esta práctica no es posible la reproducción como lo hacen algunos fundamentalistas religiosos me hace contestarles, ¿no es igual de “aberrante” que una religión prohíba a sus sacerdotes el reproducirse tal y como su dios lo quiso? Al final de cuentas grandes líderes religiosos como Marcial Maciel, por citar un ejemplo, terminaron practicando la homosexualidad y ahí sí, cometiendo crímenes como la pedofilia, dañando a mansalva la vida de muchos niños y familias cuya única culpa fue haber confiado en la “santidad” de su sotana.

Pero fundamentar este artículo solo contra la iglesia católica resultaría injusto, en realidad son muchas las religiones e ideologías sociopolíticas que se ponen en un papel de jueces universales para decidir lo que se está bien o mal. Algunos, los que quieren salvar su culpa como racistas, ocultan su discriminación hablando de la homosexualidad como una supuesta enfermedad.

Aún no se demuestra a cien por ciencia la existencia de un “gen gay”, pero exista o no, me queda muy en claro que tengo frente a mí a un ser humano, que vale exactamente lo mismo que yo, ni más ni menos, pero al que debo de admirarle el tesón para soportar la marea de repudio que la sociedad “amorosa” ejerce contra ellos.

No quiero imponer una forma de pensar, porque en realidad al hacerlo únicamente me comporto como aquellos a quienes critico, pero quiero dar mi opinión al aire, porque creo que es mi obligación si bien no defender (no soy ningún salvador ni pretendo ser más allá que un ser humano más), si el apoyar a aquellos que son atacados y menospreciados tan solo por tener una preferencia distinta a la mía, ya sea sexual, religiosa, política o racial.

Me cuesta trabajo entender por qué muchos de los que practican alguna fe puedan juzgar tan fríamente los errores ajenos sin ver, como ellos mismos dicen, la viga que tienen en su propio ojo. En general, cualquier religión profesa el amor a los demás y la convivencia sana, pero aún no conozco una que no hubiese justificado al menos algún asesinato en nombre de dios. Mucho más grave me parece que se juzgue a alguien por su preferencia sexual, por su raza, por su nacionalidad e inclusive por su religión, ya que no podemos ni siquiera clasificarlos como un error per se.

Aún más triste me parece que sea la ciencia la que tenga que dar la cara para demostrar que no somos distintos y terminar con el racismo, cuando en este caso debieran ser por sí solos el criterio y la ética humana los que actuaran. Pero nuevamente es la ciencia quien se adelanta y ahora un estudio publicado en la revista Journal of Personality and Social Psichology voltea con argumentos científicos la sartén a los homofóbicos, señalando situaciones que tal vez ya resultaban obvias para muchos:

El estudio sugiere la homofobia puede resultar una autorreflejo en aquellos individuos que son más hostiles contra la comunidad gay, siendo que su comportamiento antigay responda a un deseo reprimido por el mismo sexo.

Por otro lado señala que la homofobia podría estar relacionada con la presencia de padres autoritarios, particularmente aquellos con pensamientos homofóbicos.

¿Se ha preguntado alguna vez por qué practica determinada religión? En la mayoría de los casos la respuesta es porque nació en una población que tenía esa misma creencia, en el caso de México tiene alta probabilidad (cada vez menos) de ser católico, pero si usted mismo hubiese nacido en Irán seguramente sería musulmán y de ser japonés tal vez sería budista.

En realidad poca libertad se nos ofrece al principio, ya después con el tiempo podríamos cambiar, pero en muchas ocasiones los dogmas nos han sido tan impuestos que no damos la menor oportunidad a la reflexión y el cambio. Lo mismo propone el estudio con respecto a nuestra postura respecto a las preferencias sexuales de los individuos y que curiosamente irán muy de la mano con nuestra religiosidad.

Sin lugar a dudas el estudio plantea situaciones lógicas que podemos comprender si tan solo abrimos nuestra mente, por eso agradezco a mis padres quienes me dieron en mi educación la libertad de razonar, si bien fui educado en una religión, los fundamentalismos no existían y por ello tuve la oportunidad de reflexionar. Ojalá querido lector que usted también lo haga y comprenda que no podemos segregar a nadie por ningún motivo, sea el que fuere y si así lo hace, piense en el estudio publicado  por este mes por Netta Weinstein de la Universidad de Essex en el Reino Unido.

Fuente: Scientific American

Weinstein N, Ryan WS, DeHaan CR, Przybylski AK, et al. Parental autonomy support and discrepancies between implicit and explicit sexual identities: Dynamics of self-acceptance and defense. Journal of Personality and Social Psychology, 102 (4); 2012. 815-832. doi: 10.1037/a0026854

Natalie Portman: La científica que ganó un Óscar

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Natalie Portman en Black Swan, papel que le valió el Óscar

El estereotipo comúnmente asignado a los que se dedican a la Ciencia es más cercano a lo que dibuja el popular programa The Big Bang Theory (TBBT) al de un sex symbol o una persona sumamente popular, pero tenemos claras excepciones que pudiesen ser las que “comprueban la regla”.

El domingo pasado la Academy of Montion Picture Arts and Sciences entregó el Óscar, su más importante presea, a Natalie Portman, como mejor actriz principal, una de las categorías más esperadas durante el certamen. ¿Pero esto qué tiene que ver con Ciencia?

Pues bien, hoy me entero gracias al periódico The New York Times que Natalie, una actriz cuyo desempeño siempre me ha gustado, a sus 29 años no solo ha sido nominada 2 veces al Oscar, ganándolo este año y a infinidad de otros premios (p. ej. Golden Globe, BAFTA, etc), sino que además es una científica destacada y es que a finales de los 1990′s, en su etapa de estudiante en la Syosset High School en Long Island, llego a las semifinales del concurso Intel Science Talent Search, uno de los más exigentes y reconocidos de Estados Unidos, la crème du le crème o en palabras de Natalie Angier (columnista del NYTimes) crème de las grasas lácteas encapsuladas en una membrana de fosfolípidos y proteínas, de los jóvenes científicos en formación.

Pero llegar a semifinales en este concurso estudiantil no es cualquier cosa y es que entre sus ganadores y aquellos que se quedaron a pocos pasos (como es el caso de Natalie), se encuentran anda más y nada menos que 7 premios Nobel en Física y Química, 2 Medallas Fields en matemáticas, 6 Medallas Nacionales de Ciencia y Tecnología y un grupo muy destacado de genios apoyados por la MacArthur Foundation.

Tras haber interpretado a la Reina Amidala en la saga de Star Wars (tal vez lo más cercano a los personajes de TBBT, fanáticos a la Ciencia Ficción) y ser catapultada a la fama mundial, Natalie Portman ingresó a la Universidad de Harvard, donde estudió neurociencias y la evolución mental.

Natalie Portman no es el único caso de mujeres científicas que también actuan, ejemplo de ello son Hedy Lamarr “la mujer más hermosa de Hollywood” y quien combinaría su carrera artística con la ingeniería, creando un sistema de orientación de torpedos.

Danica McKellar a la que muchos recordaremos por su papel de Winnie Cooper en The Wonder Years, es además una matemática destacada, habiendose graduado con suma cum laude en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde diseño una prueba matemática para ciertas propiedades de los campos magnéticos, además de escribir libros de divulgación matemática para mayores de 13 años como son “Maths Doesn’t Suck” y “Kiss My Math”

Maim Bialik, quien se hiciera famosa por la serie Blossom y al igual que Natalie Portman llegase a ser dirigida por Woody Allen, es la que más se hacerca a los personajes de The Big Bang Theory, todo por interpretar a la neurobiologa Farrah Amy Fowler, en algún momento amor del físico Sheldon Cooper (vaya casualidades con lo de Winnie Cooper). Pero lo que quizás resulte más curioso es que en la vida real Maim Bialak comparte con su personaje Farrah,  un doctorado en neurobiología, ella procedente, al igual que McKellar de la UCLA.

Así que lejos de los estereotipos, realmente la Ciencia y la farándula no son tan lejanos, como dice Bialik, “en ambos se requiere de un gran ego”. Y bueno recordemos que según una encuesta realizada por Parship en el 2009 y publicado hace un año, se llega a considerar a las médicos y científicas dentro de las 5 profesionistas más “sexies” (lo mismo aplico para los hombres).

Grandes actrices, grandes mujeres, grandes científicas.

Fuente: NYTimes.com

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