Matemáticas, filosofía y ¿política?

PUBLICIDAD
Platón (Escuela de Atenas)

Platón, extracto de "La escuela de Atenas" de Rafael Sanzio.

Publicado previamente en La Jornada Aguascalientes

A penas voy empezando el tercer capítulo del libro ¿Es Dios un Matemático? y ya Mario Livio me regaló en él material suficiente para analizar un buen rato, pero no puedo más que retomar algunos aspectos que embonan a la perfección en la época electoral en que vivimos.

En el segundo capítulo de su libro Livio retoma algunos aspectos de las Matemáticas y la historia griega, particularmente con Pitágoras y Platón. Para empezar retoma aquello de lo que ya en alguna vez habló la maestra Petra Llamas en este mismo periódico (creo el 25/11/11), son herencia de Pitágoras el trivium y el quadivium siendo este último el que contiene los temas favoritos de los pitagóricos, la geometría, aritmética, astronomía y la música.

Para Pitágoras y sus seguidores el mundo gira en torno a las matemáticas y es que para los pitagóricos dios no era un matemático, sino por el contrario la matemática era dios. Pero me interesa más adentrarme a lo que Livio escribe sobre Platón. Para este filósofo y matemático griego la filosofía no era un  asunto abstracto, separado de la vida cotidiana sino por el contrario debía ser la pauta que las personas siguieran para vivir su vida, reconocer la verdad e incluso hacer política.

Pero quizás más sorprendente es lo que se desprende del texto platónico de La República, donde en su Libro VII Platón a través de Sócrates como protagonista plantea un plan de educación para formar gobernantes en un estado utópico. Si bien es un tanto idealizado e inclusive podría recordarnos a Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, el filósofo ateniense proponía que durante la infancia, se les daría a los futuros políticos una formación basada en juegos, viajes y gimnasia. Después de seleccionar a los más prometedores el programa proseguía con diez años de matemáticas, cinco de dialéctica y quince de experiencia práctica, incluyendo mandos de guerra y otros cargos adecuados para la juventud.

¡Vaya, creo que Platón pensaba en grande! Aun recuerdo el infortunado y tal vez esclarecedor incidente de Peña Nieto en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Tras aquella “metida de pata” se desplegaron cientos de chistes, algunos de ellos perduran hasta hoy, pero también salieron algunos análisis entorno a ello. Para algunos no era importante si el próximo presidente de nuestro país lee o no, simplemente que sepa ser un buen líder pero me pregunto ¿qué es ser un buen líder?

¿Se puede ser líder sin educación y preparación? Se puede tener el carisma para jalar masas, Fox lo tuvo creo que eso es indudable, pero dista mucho de haber sido el presidente que nuestro país necesitaba. Existen líderes que leen mucho pero no por ello gozaban de las herramientas necesarias para guiar un país, recordemos a José López Portillo quién sin lugar a dudas grabó con fuego la palabra crisis junto al nombre de México. Así pues se necesita un balance adecuado, algo que ya comprendía Platón y aún nuestros “líderes” no logran entender. Es por ello que sus proyectos en educación y ciencia son tan pobres por no decir inexistentes, son simplemente el refrito de cada campaña.

Pero ahora regresemos al libro, retomemos el capítulo primero, donde el autor analiza un problema recurrente y bastante conocido por los matemáticos, por las compañías de mensajería e inclusive por los ingenieros eléctricos y computacionales, el denominado problema del viajero. ¿En qué consiste? ¿Qué tiene que ver con las campañas políticas?

El problema del viajero busca resolver una lista de probabilidades de tal manera que un viajero que empieza su andar en una ciudad “A” y tiene que recorrer N ciudades, lo haga optimizando distancias, evitando lo más posible cruces o regresos a ciudades ya visitadas y con ello optimice recursos.

Los ingenieros electrónicos lo utilizan por ejemplo cuando se programa un taladro láser al diseñar las tarjetas de circuitos, de tal modo que se haga en el mejor tiempo posible y al menor costo.  Las compañías de mensajería buscan alcanzar la perfección planeando lo mejor posible sus rutas, la situación de todos modos no es tan sencilla como parece, menos aún cuando se tienen enfrente varias ciudades o puntos de entrega.

Por ejemplo si una computadora tardara la longitud de cada ruta tan solo un microsegundo, tardaría 3 segundos en resolver un problema que incluyera 10 destinos y hasta 77,147 años en resolver las combinaciones para 20 ciudades. Tan solo con 12 puntos tenemos 479,001,600 combinaciones posibles, lo que en definitiva volvería virtualmente imposible planear una ruta ideal para una compañía de mensajería cuyos puntos de entrega varían día a día e incluso hora a hora y son cientos.

Aún así es posible que un buen equipo de trabajo podría planear con más lógica y sin tanto derroche de dinero las rutas de los presidenciables, estos ahorrarían en combustible, hospedaje, alimentación, etc. inclusive reduciría riesgos de viaje y de salud (que le pregunten a Josefina).

De quienes deberíamos aprender es de las abejas, en un estudio publicado hace 3 años en la revista The American Naturalist, investigadores británicos descubrieron que las abejas tras sobrevolar un área son capaces de planear las rutas más cortas para volar entre las flores y encontrar al finalizar el camino que más eficazmente los regresa a casa. Lo que “no es una proeza trivial si se tiene el cerebro del tamaño de una cabeza de alfiler” como menciona Lars Chittka, investigador de la Escuela Queen Mary de Ciencias Biológicas y Químicas en la Universidad de Londres.

Esperemos que los equipos de campaña tomen conciencia, el derroche de dinero en las campañas da pena y considero que inclusive son antiéticas cuando muchos en el país se encuentran en situaciones precarias, aquí es cuando insisto ¿y la ciencia cuando tendrá cabida en la política mexicana?

La orientación de las palomas

PUBLICIDAD

Inclusive con el avance de la tecnología muchos países y personas siguen usando a la paloma mensajera, incluso para enviar información en dispositivos electrónicos. (Imagen: teknologeek.com)

Desde chico me llamaron la atención las palomas, cuando las veía en el parque comiendo las migajas de pan que les tiraban los ancianos o al oírlas zurear en alguna ventana, pero particularmente me gustaban las historias que leía sobre las palomas mensajeras que habían en gran parte, cambiado la historia en las dos guerras mundiales (Inclusive se les otorgó la medalla Dickins al valor y gallardía animal) y más recientemente en la guerra de Irak. Me inquietaba saber cómo es que estas curiosas aves, que en ocasiones pueden ser consideradas verdaderas plagas podías sin más ni más emprender el vuelo y llegar a su destino a cientos o inclusive miles de kilómetros de distancia.

Hoy gracias a la ciencia podemos saber que el cerebro de las palomas cuenta con neuronas que ayudan a codificar el campo magnético de la tierra, dotando a las aves de un sistema GPS interno, según se menciona en un nuevo estudio que será publicado en Science anuncia Science Express.

Desde hace tiempo los científicos han sabido que varios animales como los zorros, los animales e incluso los seres humanos cuentan con receptores internos del campo magnético, pero por primera vez han tratado de explicar el cableado del cerebro que puede utilizar estos receptores y darle en este caso a las palomas un sentido de dirección. Para ello pusieron algunas aves en la obscuridad y monitorizaron sus cerebros.

Le-Qing Wu y J. David Dickman del Baylor College of Medicine hablan en Science de una investigación previa donde se describen receptores en los picos de las aves así como en otras áreas en diferentes vertebrados.  Una vez identificados estos se dieron a la tarea de estudiar las redes neuronales responsables de darle sentido a esas señales.

Los investigadores utilizaron siete palomas despiertas. Para eliminar los efectos del magnetismo terrestre utilizaron una bobina de Telsa, provocando un campo artificial. Posteriormente colocaron a las palomas en una habitación obscura para de ese modo evitar cualquier efecto de luz-polarización, del que también se sugiere tiene efectos en las capacidades de navegación magnética de los animales. También estabilizaron las cabezas de las aves para que ellos no pudieran utilizar los receptores de posición del oído interno.

Una vez controladas todas las variables anteriores, Wu y Dickman ajustaron las del campo magnético modificando entre otras la magnitud y altitud. Utilizaron un marcador genético para identificar cuando las neuronas se activaban, centrándose en las áreas neuronales que ya previamente se habían identificado como las responsables de este procedimiento. Al final, se detectaron 53 neuronas cerebrales en los tallos de las aves que tenían muchísimo más actividad que el resto, siendo además más sensibles a los rangos correspondientes a los de la Tierra, 20 micro-Tesla (mT) al nivel del ecuador a más de 60 mT en los polos magnéticos.

Existen cambios en los polos a través del tiempo, por lo que los investigadores creen que estas neuronas deben ser adaptables, ya fuese por evolución o por la plasticidad cerebral, a juicio de quien escribe me inclino más por la segunda opción, ya que el proceso de la evolución podría en este caso ser más lento que el que implica el cambio del magnetismo en los polos, pero recordemos que en ciencia nada está escrito y debemos demostrarlo.

Paloma mensajera con cámara fotográfica

Paloma mensajera con cámara fotográfica (Imagen: elcantodelpregonero.wordpress.com/)

Wu y Dickman creen que la información magnética es trasmitida a las neuronas a través del oído interno, pero también es posible que los receptores del pico y/o de la retina estén involucrados. Ellos comentan que las neuronas codifican un vector geomagnético, con el cual pueden tener la posición del ave y su dirección en la partida, es decir un sistema global de posicionamiento o GPS por sus siglas en inglés.

Aún tenemos misterios por resolver como es el saber exactamente la forma en que las neuronas logran establecer un sistema de orientación y navegación.

Sin duda alguna es un dato curioso, pero podemos encontrarle interesantes aplicaciones, imagínense ustedes, si también se han detectado sistemas similares en los humanos como ya señalabamos, conociendo su funcionamiento en forma adecuada y logrando entrenar este “sexto” sentido, tal vez inclusive agudizándolo más con la tecnología, los satélites podrían llegar al desuso, al menos con en lo que a GPS se refiere… obviamente para eso falta mucho, pero soñar es el primer paso para grandes descubrimientos.

Fuente: PopSci.com

(P.D. ¿Algún día lograré tener mi palomar con el que soñé con mi padre?

 

La toalla con aniones

PUBLICIDAD

Publicado previamente en La Jornada Aguascalientes

“Un anión es un átomo con carga negativa, es decir un ión negativo. En el caso de los aniones simples, esta carga negativa esta dada por la afinidad del átomo neutro por electrones”. He desempolvado mis libros de Química Inorgánica de la secundaria para poder poner en forma fidedigna una definición tan básica como esta y que no quede a mi libre interpretación.

Pongamos un ejemplo, el átomo de cloro en su capa más externa tiene siete electrones, pero tiene una gran facilidad para ganar un electrón más y así completar dicha capa y quedar más estable y con una carga negativa (Cl-). Este electrón ganado fue “donado” por otro átomo que tiene la facilidad de perder electrones, tal es el caso del sodio (Na+), en este caso es un ión con carga eléctrica positiva, es decir un catión.

El motivo de esta introducción a la química básica se debe a que hace un año aproximadamente un alumno me mostró una toalla femenina que llevaba como nombre “Anión”. Pudiera haber quedado como un dato curioso, inclusive podríamos encontrar hasta el punto cómico y hasta un poco sucio del nombre (no entraré en detalles), pero el asunto no terminaba ahí.

El alumno decidió poner a prueba las maravillosas propiedades de este accesorio, para ello hizo que un compañero suyo se agachara manteniendo las piernas bien extendidas y tratara de tocar con sus dedos la punta de sus pies, después, para demostrar lo increíble del producto le puso un pantiprotector pegado en la frente e hizo que de nueva cuenta hiciera el ejercicio, supuestamente debería mejorar su elasticidad, obviamente no pasó nada, pero ya alguien le había hecho creer que mejoraba la elasticidad, fue tanta su incredulidad al verse engañado que probó colocando “la cinta con aniones” hacia la frente de su osado compañero pero el resultado nuevamente fue una enorme carcajada.

Aquella escena habría quedado en el olvido sino es porque hace un par de semanas nuevamente encontré entre mis alumnos uno de estos mágicos productos, ahora trataban de ver como incrementaba la fuerza y si una de las estudiantes podría ganarle a otro de sus compañeros en unas tradicionales “vencidas”, asegurando que habían existido resultados positivos, no fue así.

Me hice de uno de esos afamados productos y lo puse a prueba, ni me volví más flexible, ni cargué más peso ni nada, tampoco noté que absorba más que un pantiprotector “genérico” ni de ninguna marca conocida. La verdad es que todo esto fue producto del más osado ocio que como buen curioso me “absorbió”, sobre todo queriendo demostrar a mis alumnos que no pueden creer en todo lo que les digan, sobre todo cuando ofrecen un sinnúmero de ventajas tan dispares como mejorar el cutis, absorber mejor, aumentar la flexibilidad y la fuerza. De hecho la página del producto sugiere inclusive masticar la “cinta aniónica”. (http://j.mp/Jq6HTG)

Pero vamos, utilicemos la lógica. Todo organismo vivo tendrá aniones y cationes. Si regresamos al componente con el que iniciamos este artículo la unión de Na+ y Cl- da como resultado NaCl es decir sal. Ambos compuestos por sí solos son importantísimos en el equilibrio (homeostasis) de nuestro organismo, contamos con ellos a nivel extra e intracelular y la proporción que guardan en ambos ambientes ayuda a estabilizar la carga eléctrica de las membranas en nuestras células (potencial de membrana) y lograr la transmisión nerviosa y del latido de nuestro corazón, solo por citar un par de ejemplos. Esto es algo que ya se sabía de antemano, ¿por qué debemos suponer que una toalla femenina con Cl- o algún otro anión (nunca especifican cual, bien podría ser ión cianuro: CN-) será tan beneficioso para la salud? Si lugar a dudas sacarán alguna escusa fantasmagórica y además del viejo cuento sobre un intrincado ataque de la industria farmacéutica contra este descubrimiento que cambiará el mundo.

Pero pongamos el ejemplo de que los aniones vía tópica per se fueran tan beneficiosos, ¿por qué escoger esta inusual presentación y no una crema? Lo más probable será que encontraron un mercado curioso y ávido de comprar lo que sea para sentirse mejor con “olor a ciencia”: las púberes y de paso llegan a sus madres y ya entrados en gastos le recomiendan a sus hermanos y padres beberse un té de toalla sanitaria.

Aún no conozco un medicamento estudiado científicamente que asegure curarlo todo, inclusive ninguno ofrece el 100% de efectividad en todos los pacientes y ningún efecto adverso. Por el contrario quienes si lo aseguran son por ejemplo, el QIAPI del Dr. Arturo Solís Herrera, el hongo michoacano y ahora las toallas “Anión”. Me pregunto, con tan maravillosos productos que todo lo curan, que a todos beneficia y que no tienen contraindicaciones ni fenómenos indeseables ¿por qué no hemos visto un giro dramático en el comportamiento epidemiológico de nuestro país?.

Lo curioso es que estos productos que cuestan hasta $700.00 un goterito hablando del QIAPI, son comprados sin chistar por los ingenuos a los que les ofrecen la cura de todos sus males, pero un medicamento  bien estudiado que tal vez cueste lo mismo será tratado como un robo a mano armada. No, no soy defensor de los costos que luego pone la industria farmacéutica pero puedo entender en parte de donde derivan, del gasto hecho en la investigación, los costos de producción y comercialización, etc. ¿Podrán Solís Herrera o Winalite demostrar dichas inversiones? El “científico mexicano” ya cuenta con varios patrocinios según comenta en su página (incluido el CONACYT), pero supongo que hay más gastos para cobrar eso por un botecito con agua.

Supongo en que todos estos casos se cuentan con proyectos de investigación que están registrados ante la COFEPRIS, organismo responsable de regular todo lo referente a medicamentos y procedimientos en humanos y los estudios en torno a ellos. Quiero pensar que tiene un protocolo bien planeado y sobre todo bioéticamente correctos, uno por cada padecimiento que dicen curar o mejorar, con una muestra poblacional suficiente y todos las metodologías de seguridad que se requieren para realizar investigación en humanos. Por su puesto ya que están en estas fases debieron haber realizado protocolos de investigación in vitro, etc.

Sino es así ¿dónde están nuestras autoridades? ¿Por qué no los detienen?

Homofobia / Autofobia

La estigmatización deja marcas permanentes y quien las deja por lo general tiene sus propios complejos arraigados. (Imagen: academiadecomunicacion.wordpress.com)

Publicado previamente en 

La Jornada Aguascalientes

Hasta hace unos cuantos años debo de aceptar que pensaba que la homosexualidad era contra natura sin prentender juzgar a quienes la practicaban, hoy la historia es distinta. ¿Por qué el cambio?

Durante varios años creía que dios estaba en contra de la homosexualidad, todo porque otras personas que se paraban frente a un altar en un templo me lo decían, nada más por eso. Definitivamente caía en la borregada que actúa solo porque otros se lo dictan y no se ponen a analizar lo que les dicen. En primer lugar no encuentro un fundamento real para que alguien me diga lo que debo de hacer o no basados en textos que no se quién escribió, por que hoy gracias a la historia y la ciencia sabemos que no fueron ni un Marcos, ni un Juan, ni un Lucas, fueron muchas manos a conveniencia quienes los diseñaron. Pero peor aún, creía que la homosexualidad estaba mal basado en ese libro que en ningún lugar toca el tema.

Ahora por el contrario, caigo en cuenta de mi error y sostengo quienes están mal son aquellos que juzgan sin ni siquiera pensar en la lógica que guarda lo que profesan. Creer en lo que te dice otro de lo que a su vez dijeron otros y encima sustentar en ello lo que esta bien o está mal sin analizarlo, es tan irreal y absurdo como creer en las pócimas del merolico, lo triste es que muchos han muerto por creer en las gotas mágicas o en las locuras de un cura.

Hoy vemos mal (lamentablemente aún no lo suficiente) a aquellos que discriminan a otros por el color de su piel, por su nacionalidad o más tangible en nuestra sociedad por su género, ¿por qué no respetar también la preferencia sexual? En realidad no encuentro ninguna diferencia entre los aspectos previos y la predilección de algunas personas de tener relaciones sexuales con individuos de su mismo sexo.

Fundamentar la “aberración” en que bajo esta práctica no es posible la reproducción como lo hacen algunos fundamentalistas religiosos me hace contestarles, ¿no es igual de “aberrante” que una religión prohíba a sus sacerdotes el reproducirse tal y como su dios lo quiso? Al final de cuentas grandes líderes religiosos como Marcial Maciel, por citar un ejemplo, terminaron practicando la homosexualidad y ahí sí, cometiendo crímenes como la pedofilia, dañando a mansalva la vida de muchos niños y familias cuya única culpa fue haber confiado en la “santidad” de su sotana.

Pero fundamentar este artículo solo contra la iglesia católica resultaría injusto, en realidad son muchas las religiones e ideologías sociopolíticas que se ponen en un papel de jueces universales para decidir lo que se está bien o mal. Algunos, los que quieren salvar su culpa como racistas, ocultan su discriminación hablando de la homosexualidad como una supuesta enfermedad.

Aún no se demuestra a cien por ciencia la existencia de un “gen gay”, pero exista o no, me queda muy en claro que tengo frente a mí a un ser humano, que vale exactamente lo mismo que yo, ni más ni menos, pero al que debo de admirarle el tesón para soportar la marea de repudio que la sociedad “amorosa” ejerce contra ellos.

No quiero imponer una forma de pensar, porque en realidad al hacerlo únicamente me comporto como aquellos a quienes critico, pero quiero dar mi opinión al aire, porque creo que es mi obligación si bien no defender (no soy ningún salvador ni pretendo ser más allá que un ser humano más), si el apoyar a aquellos que son atacados y menospreciados tan solo por tener una preferencia distinta a la mía, ya sea sexual, religiosa, política o racial.

Me cuesta trabajo entender por qué muchos de los que practican alguna fe puedan juzgar tan fríamente los errores ajenos sin ver, como ellos mismos dicen, la viga que tienen en su propio ojo. En general, cualquier religión profesa el amor a los demás y la convivencia sana, pero aún no conozco una que no hubiese justificado al menos algún asesinato en nombre de dios. Mucho más grave me parece que se juzgue a alguien por su preferencia sexual, por su raza, por su nacionalidad e inclusive por su religión, ya que no podemos ni siquiera clasificarlos como un error per se.

Aún más triste me parece que sea la ciencia la que tenga que dar la cara para demostrar que no somos distintos y terminar con el racismo, cuando en este caso debieran ser por sí solos el criterio y la ética humana los que actuaran. Pero nuevamente es la ciencia quien se adelanta y ahora un estudio publicado en la revista Journal of Personality and Social Psichology voltea con argumentos científicos la sartén a los homofóbicos, señalando situaciones que tal vez ya resultaban obvias para muchos:

El estudio sugiere la homofobia puede resultar una autorreflejo en aquellos individuos que son más hostiles contra la comunidad gay, siendo que su comportamiento antigay responda a un deseo reprimido por el mismo sexo.

Por otro lado señala que la homofobia podría estar relacionada con la presencia de padres autoritarios, particularmente aquellos con pensamientos homofóbicos.

¿Se ha preguntado alguna vez por qué practica determinada religión? En la mayoría de los casos la respuesta es porque nació en una población que tenía esa misma creencia, en el caso de México tiene alta probabilidad (cada vez menos) de ser católico, pero si usted mismo hubiese nacido en Irán seguramente sería musulmán y de ser japonés tal vez sería budista.

En realidad poca libertad se nos ofrece al principio, ya después con el tiempo podríamos cambiar, pero en muchas ocasiones los dogmas nos han sido tan impuestos que no damos la menor oportunidad a la reflexión y el cambio. Lo mismo propone el estudio con respecto a nuestra postura respecto a las preferencias sexuales de los individuos y que curiosamente irán muy de la mano con nuestra religiosidad.

Sin lugar a dudas el estudio plantea situaciones lógicas que podemos comprender si tan solo abrimos nuestra mente, por eso agradezco a mis padres quienes me dieron en mi educación la libertad de razonar, si bien fui educado en una religión, los fundamentalismos no existían y por ello tuve la oportunidad de reflexionar. Ojalá querido lector que usted también lo haga y comprenda que no podemos segregar a nadie por ningún motivo, sea el que fuere y si así lo hace, piense en el estudio publicado  por este mes por Netta Weinstein de la Universidad de Essex en el Reino Unido.

Fuente: Scientific American

Weinstein N, Ryan WS, DeHaan CR, Przybylski AK, et al. Parental autonomy support and discrepancies between implicit and explicit sexual identities: Dynamics of self-acceptance and defense. Journal of Personality and Social Psychology, 102 (4); 2012. 815-832. doi: 10.1037/a0026854

Despertando la curiosidad, Walter Lewin

Walter Lewis (Imagen: nytimes.com)

Publicado previamente en  La Jornada Aguascalientes

Una de las hipótesis que más defiendo cuando hablo del atraso en materia de ciencia y tecnología de nuestro país es el hecho de que solemos apagar la curiosidad propia del niño. No ahondaré mucho en ello pues lo he hecho ya en ocasiones previas, pero los padres y maestros solemos evitar o apagar la clásica época de los por qué.

Si todos nosotros vemos hacia atrás nos daremos cuenta que de chicos disfrutábamos jugar con la Física, la Biología y la Química, nos entreteníamos horas jugando con los imanes, esos objetos cuasi mágicos que atraían de una forma “inexplicable” los objetos metálicos, pero que si los tratábamos de juntar había una resistencia invisible que los separaba.

Pasabamos días enteros viendo a las hormigas de nuestro jardín, poniéndoles trampas para ver como esquivaban los obstáculos que les colocábamos en su camino rumbo al hormiguero, algunos más afortunados llegaron a tener un hormiguero hecho entre dos piezas de vidrio y pudieron constatar en la comodidad de su hogar el trabajo en equipo de las hormigas y la construcción de un laberinto de túneles.

Jugábamos a hacer pócimas mágicas con los objetos y “soluciones” que nuestras madres tenían en la cocina, o inclusive quemábamos nuestros cartuchos pidiéndole al “Niño Dios” o a los “Reyes Magos” un Juego de Química.

¿Pero dónde quedó esa curiosidad?

Muchos perderían ese entusiasmo en el camino y al llegar a la secundaria y preparatoria verían en la Física, la Biología y la Química sus peores pesadillas, ellas siempre acompañadas de las ominipresentes Matemáticas. Ese instinto natural de preguntarse el por qué de las cosas y divertirse descubriéndolo murió en la primaria, cuando nuestros padres y maestros nos insistían que las Matemáticas, la Física y un largo etcétera son complicadas y aburridas.

Algo similar sucede con la Historia, la Literatura, la Filosofía y el resto de las Humanidades, pero ignoro cual sea la razón, las ciencias físico matemáticas y las bioquímicas son siempre catalogadas dentro del mayor escuadrón de pesadillas.

Esta semana me tocó explicarles a mis alumnos las leyes físicas de los fluidos, como la velocidad, el calibre de los vasos y la resistencia intervienen en ello, la capacitancia de las arterias y venas, etc. Mi decepción fue enorme cuando no pudieron despejar una simple fracción. Estoy convencido de que no es un caso aislado o particular, tengo entre mis pupilos diferentes clases socioeconómicas, culturales, de diferentes estados e inclusive de algún otro país latinoamericano y el fenómeno fue constante.

Mi madre enseña Matemáticas en una preparatoria de la Ciudad de México y la oigo quejarse de fenómenos similares, los alumnos no son capaces de despejar una fórmula tan simple como V=F/A. ¿Pero esto es culpa de los alumnos? ¿De los padres? ¿De los maestros? Personalmente creo que es una combinación de factores que vuelve muchísimo más compleja la ecuación.

Los padres piensan que llevando a sus hijos a una escuela (privada o pública) la educación en todos los sentidos (moral y académica) deberá de correr por parte del profesorado, nada más alejado de la realidad. Son ellos los responsables del rumbo que toman los hijos, para ello pueden apoyarse en los maestros para que les den otras herramientas para triunfar en la vida. El tener a los hijos en una escuela o universidad no es sinónimo de asegurar un futuro, también intervienen factores como valores, ética, etc. que se obtienen en el lecho familiar.

Los alumnos por su parte deben de comprender que están ante una oportunidad grandísima, más allá de lo que pueden imaginar, pues realmente la valoramos cuando ya ha pasado mucho tiempo. Por ejemplo hoy en día agradezco a mis profesores de secundaria quienes me forzaron contra mi voluntad a realizar trabajos de investigación organizado, limpio, y un largo etc.

Pero hoy quiero hablar de los profesores, como catedrático me topo día a día con uno de los mayores retos que he tomado en la vida, y considero que han sido varios. Vuelvo a tener vidas en mis manos, no de la misma manera como cuando ejerzo la Medicina, pero casi con igual o mayor impacto. Ante mí hay muchachos de 17-20 años que tienen todo por delante, mucho que ganar pero también mucho que perder. Pero además de cómo sean formados dependerán otras vidas, así cómo atiendo a mis pacientes hoy se debe en gran medida a lo bien o mal que lo hayan hecho mis maestros.

Es cierto que yo no los haré mejores o peores seres humanos, inclusive no seré directamente el artista que le de forma a su desempeño profesional, pero definitivamente colaboraré con una o dos pinceladas de la obra y si escojo el tono equivocado puede que arruinen el cuadro. Es por ello que me he centrado en como lograr que mis alumnos se inquieten en superarse día a día, en reanimar esa curiosidad, tal vez no les de grandes conocimientos que olvidarán tras el examen, pero prefiero darles armas para poder obtenerlos por sí solos.

Es por ello que quiero hacer mención de un profesor que ha sido motivo de grandes artículos en la red, su nombre titula esta columna, Walter Lewin, un profesor recién retirado del prestigioso MIT (Massachusetts Institute of Technology). Nació en Delft, Países Bajos en 1936, se doctoró en física en 1965 y posteriormente se incorporó al MIT como investigador postdoctoral, trabajando en el campo de la astronomía de los rayos-X, siendo destacado en ese ámbito.

Pero su fama se debe más que nada a su particular forma de impartir las clases, donde Lewin era capaz de colgarse de una cuerda y balancearse por su salón de física para demostrar las teorías de los péndulos, ha colocado su cabeza delante de un martillo demoledor y se aplicó una sobrecarga de 300,000 voltios tan solo para explicar algunos conceptos básicos a sus estudiantes.

Ojalá que como Lewin, logremos despertar nuevamente en nuestros alumnos la curiosidad, que vean que el aprender y conocer sobre todo lo que nos rodea no tiene nada de aburrido, por el contrario resulta divertido y en muchas ocasiones hasta chusco.

Haciendo justicia a una mujer

Rosalind Franklin (Imagen: Wikimujeres.net)

Publicado previamente en La Jornada Aguascalientes

El pasado 8 de marzo el planeta entero festejó el Día Internacional de la Mujer. Aprovechando la fecha quiero hacer justicia a una mujer de ciencia a quien la historia ha dejado un tanto cuanto en el olvido, lo haré hablando de Rosalind Franklin, quien luchó contra la corriente para sobresalir en el gremio científico, dominado en aquel entonces por los hombres. James Watson confiesa en el epílogo de su autobiografía que logró comprender “con varios años de retraso las luchas que debe enfrentar una mujer inteligente para ser aceptada en el mundo científico que, a menudo considera a las mujeres como meras distracciones del trabajo reflexivo serio”.

Nacida en Kensington, Londres, el 25 de julio de 1920, estudió en la Universidad de Cambridge de donde se graduó en 1941, venciendo varios obstáculos entre ellos la oposición de su padre quien esperaba se dedicara al trabajo social. Obtuvo el Doctorado en Química Física gracias a su estudios sobre las microestructuras del carbón y el grafito.

Después vivió de 1947 a 1959 en París, trabajando en el Laboratoire de Services Chimiques de L’Etat, obteniendo las habilidades para la difracción de la radiografía. En 1951 vuelve a su país natal como investigador asociado en el laboratorio de Juan Randall en el King’s College, Cambridge.

Estando en el laboratorio de Randall conoció a Maurice Wilkins, con quien tuvo conflictos laborales surgidos de la misoginia de este último, a quien Watson describe como un hombre que difícilmente aceptaba que un colega le contradijera, mucho más si se trataba de una mujer, viéndola exclusivamente como su ayudante, pero Rosy, como la llamaban, adoptó el problema de investigar la estructura del ADN como un reto propio.

Todo ello ocurría en una época en donde únicamente se conocía la forma deshidratada y Watson junto con el físico Francis Crick imaginaban modelos a escala del DNA, logrando construir un prototipo basado en una triple hélice, pero resultó difícil de compatibilidzar con los datos conocidos hasta aquel entonces.

Aprovechando los conocimientos sobre rayos X obtenidos en Paris comenzó a sacar fotografías, convencida de que era mediante métodos cristalográficos la única manera de establecer la estructura del ADN. En 1952 consigue las primeras fotografías del ADN hidratado, mostrando una estructura totalmente diferente a la de sus colegas.

La fotografía número 51 de Rosalind Franklin (Imagen: 100ciaquimica.net)

La fotografía número 51 de Roselind llegó a manos de Watson y Crick por Wilkins sin conocimiento ni consentimiento de la autora. Esta fotografía fue la clave para arribar al modelo de doble hélice. Ni tardos ni perezosos, Watson, Crick y Wilkins publicaron en 1953 en la revista Nature el famoso trabajo que describe la estructura del ADN como una doble hélice con dos cadenas antiparalelas unidas por puentes hidrógeno entre sus núcleoticos ( A, T, G y C) y con los grupos fosfato y azúcares en lado de afuera de las cadenas, pero nunca dieron crédito a la autora de la fotografía.

En el mismo número de la revista apareció un artículo de Rosalind Franklin que daba evidencia adicional a la estructura del ADN pero de este trabajo pocos se acuerdan. Rosalind continuo trabajando sobre el virus del mosaico de tabaco y el poliovirus, pero nunca llegó a ver el fruto de su labor, muriendo víctima del cáncer de ovario en 1958 con tan solo 37 años, en Chelsea, Londres. Cuatro años más tarde Watson, Crick y Wilkins recibían el Premio Nobel por dilucidar la estructura de la molécula portadora de la información genética.

Siempre me he manifestado en contra de los días conmemorativos, considerando que un día festivo justifica 364 días de olvido (este año 365). Pero creo que vale la pena hacer un alto en el camino y valorar el papel de la mujer en nuestra sociedad, no solo como madre, también como amiga, profesionista, política y un sin número de papeles que ha jugado, pero principalmente como una emprendedora, como alguien que lucha contra corriente y sin duda Franklin es una de ellas, para muestra un botón más:

Francis Crick en su libro What Mad Persuit comenta que había “restricciones irritantes –no se permitía tomar café en una de las salas reservadas solo para hombres-, pero éstas eran relativamente triviales o así lo parecían en la época”. Podemos entender ahora aún más la desventaja que representaba para Rosalind Franklin, si tomamos en cuenta que el habilidosos de Watson asistiría a tomar el café con sus profesores de la universidad y pedir apoyo y consejo, mientras que su compañera tendría que trabajar sola y contra corriente.

Sin duda pensaremos que esto es algo del pasado, pero sigo topándome tristemente con ejemplos similares, en donde a pesar de estar ya en otro siglo siguen persistiendo el machismo y otras clases de discriminación ya sea por raza, religión o preferencia sexual. Puedo decir con orgullo que entre mis alumnos destacan por su desempeño las mujeres, situación que no me llama la atención, pero me entristece ver como algunos de sus compañeros, los menos afortunadamente, manifiestan en ocasiones su repudio ante tal situación, muchas veces solapados por sus mismas madres.

Es aquí cuando recuerdo lo que la mía me decía “si existen machos es por culpa en muchas ocasiones de la misma mujer”, le agradezco haberme enseñado a admirarlas, porque día a día aprendo más de ellas y de todos aquellos que tienen que vencer cientos de obstáculos para sobresalir, sin duda eso los hace aún más grandes.

Serendipias

Publicado previamente en La Jornada Aguascalientes

Unexpected RD

Hay que tener los ojos bien abiertos a nuevos caminos (Imagen de 40yque.wordpress.com)

Según cuenta una historia algo romántica, en 1922 Alexander Fleming se encontraba analizando un cultivo de bacterias y accidentalmente calló una morusa del emparedado que comía. No sé si realmente estaba comiendo o cómo fue que llegó esta miga a su cultivo o si realmente existió tal, pero al investigador le llamó la atención que había áreas donde el cultivo no crecía ¿por qué?. Fleming descubrió la presencia de un hongo, el Penicillium notatum (el mismo hongo que pone verde al pan), y dedujo que algo en él producía un efecto contra el crecimiento de las bacterias.

Vitruvio describe que cuando Hierón II le pidió a Arquímedes que determinara si su corona había sido fabricada con oro puro o el orfebre le había agregado plata, el matemático griego no hallaba la manera de demostrarlo sin dañar la corona (en aquél entonces no existían los avances de la metalurgia moderna). No fue sino hasta que tomando un baño descubrió el principio que ahora lleva su nombre. Observador de todo lo que le rodeaba, Arquímedes se dio cuenta que al entrar a la tina el agua subía siempre el mismo nivel, ahí surgió la idea de aplicar el mismo modelo, en un recipiente de agua más pequeño para que el desplazamiento del líquido fuera apreciable y al dividir la masa de la corona por el volumen de agua desplazada podría calcular la densidad de la corona. La densidad de la joya sería menor si se utilizaron metales más baratos y menos densos en su fabricación. Tras descubrir este principio, el matemático salió corriendo desnudo por las calles gritando ¡Eureka! (¡Lo he encontrado!).

El Dr. Roy J. Plunket trabaja en 1938 en el desarrollo de sustancias refrigerantes, gracias a un mal funcionamiento durante sus experimentos descubrió el politetrafluoretileno mejor conocido por su nombre comercial Teflón®.

Tal vez aún más novelesco resulta el caso de Niels Bohr, quien llevaba mucho tiempo trabajando en la configuración del átomo. Un día tuvo un sueño en el que vio lo que posiblemente sería el modelo de dicha configuración, al despertar lo dibujó en un papel y lo guardó. Tiempo después volvió a esa hoja y se dio cuenta de que realmente había hallado la estructura del átomo. Es cierto que actualmente los físicos plantean nuevos modelos, pero en muchos de los casos siguen basándose en el que propuso Bohr.

Como señalaba Donald Prothero en su libro “Greenhouse of the Dinosaurs”, resulta que muchos de los descubrimientos más imporantes de la ciencia vienen de la investigación “pura” sin un objetivo evidente, de hecho, una gran cantidad de los hallazgos más importantes en la historia de la ciencia se han dado por accidente o “casualidad”.

Aún cuando muchos tenemos la idea inseparable de la ciencia y la planificación para llegar a una meta específica, debemos ser honestos en aceptar que la serendipia existe. ¡Pero cuidado! El puro descubrimiento no basta para fundamentar una verdad, ahí es donde entra el método científico.

El término serendipia viene del neologismo serendipity, acuñado por Horace Walpole a partir del cuento persa “Los tres príncipes de Serendip”, en el que sus  protagonistas, unos príncipes de la isla de Serendip (hoy Sri Lanka) solucionaban sus problemas a través de increíbles casualidades.

Pero reitero lo mencionado antes, para lograr hacer un descubrimiento por serendipia se necesita tener características especiales y es que como decía Louis Pasteur “En el campo de la observación, el azar solo favorece a la mente preparada”. De esto bien sabía él, quien cuenta en su vida con varios descubrimientos “casuales”.


Dice la historia que en 1880 Pasteur se tomó unos días de descanso por lo que le encargó a Chamberland que inoculase un grupo de pollos con un cultivo de la bacteria del cólera antes de que el propio ayudante se fuera de vacaciones. Chamberland olvidó hacerlo y se ausentó del laboratorio. Cuando ambos regresaron alrededor de un mes, los pollos estaban sin infectar y el cultivo de bacterias continuaba donde lo dejaron, pero ya muy debilitado. El ayudante de Pasteur inoculo aún así a los pollos, pero al paso del tiempo los pollos no murieron únicamente desarrollaron algunos de los síntomas de la enfermedad.

Cuando iban a sacrificar a los animales para empezar su experimento nuevamente, Pasteur tuvo una idea, expuso nuevamente a los pollos a la bacteria del cólera y nuevamente sobrevivieron pues habían desarrollado una respuesta inmune. Si bien es cierto que el concepto de la vacunación ya se conocía desde 1796, Pasteur tuvo la pericia de asociar el “accidente” en su laboratorio y dicho principio para desarrollar así por primera vez una vacuna con bacterias artificialmente debilitadas y se puso a trabajar en su nuevo descubrimiento. En 1881 lo llevo a cabo al desarrollar una vacuna contra el ántrax, inoculando la mitad de un rebaño y a la otra no, luego las infectó a todas con el Bacillus antrhacis, muriendo el grupo de ovejas no vacunado.

Fue un hallazgo dónde el investigador tenía la mente preparada, aprovechó la oportunidad y luego demostró que su observación no era producto de la casualidad utilizando un método científico para comprobarlo (el grupo experimento en las ovejas). Hoy en día, más de 200 años más tarde persisten sujetos que pretenden venderlos productos milagros argumentando que su descubrimiento fue por serendipia. Bien podría ser eso verdad, pero ¿sometieron ese descubrimiento a pruebas científicas? Dude de aquellos que no lo hagan, que le vendan gotas que curan todo basado solo en sus suposiciones sin pruebas con métodos científicos que excluyan que sus observaciones son casualidades.

Abramos bien los ojos, asombremos de todo lo que nos rodea, preguntémonos ¿por qué? y tal vez estemos ante un descubrimiento que cambie la forma en que vemos el mundo o al menos una parte importante de él.

México se estanca desde la casa

Publicado previamente en La Jornada Aguascalientes

Una familia de tantas (1948) (Imagen: cinemexicano.mty.itesm.mx)

Si buscamos una razón por la cual México no avanza como debiera, en realidad encontraríamos muchas explicaciones y es muy triste reconocerlo porque es un país que tiene todo el potencial humano y natural para lograrlo.

En esta columna no me es posible resumir todas, pero me gustaría comentarles un par de fenómenos aparentemente opuestos que he tenido la fortuna de experimentar en las últimas semanas y me digo afortunado porque recordemos que lo que no te destruye te hace más fuerte. Estos podemos aplicarlos a cualquier campo, ya sea en la política o bien en la ciencia y medicina que son los temas que nos ocupan en esta sección. En realidad estimado lector puede llevarlo a su vida diaria.

En México tenemos la mala costumbre de envidiar el éxito de los demás. Por lo general, cuando alguien triunfa, ya sea en lo personal o en lo profesional, no tardan en aparecer los comentarios de envidia e inclusive las acciones contra de él. No importa de que se trate, ya sea de un nuevo trabajo, un mejor puesto laboral o buenos resultados en la escuela, quien lo alcance se enfrentará a la crítica de quienes lo rodean y a las trabas que muchos le pondrán en el camino.

Por el contrario, tenemos la costumbre de cuidar al ‘desvalido’ si importar el por qué de esa situación. Estamos acostumbrados a un falso paternalismo, en donde creemos que el más ‘débil’ debe ser abrazado, arropado y apoyado y no siempre está en solucionarles sus problemas o defenderlos en forma sistemática la mejor manera de ayudarlos. Es por ello que constantemente los charlatanes utilizan el supuesto ataque de las grandes industrias farmacéuticas como gancho para que cientos sino es que miles de incrédulos y paternalistas caigan en sus redes y así vender gotas cura todo.

Al ser casos opuestos, ¿cómo saber que no caemos en alguno de los extremos? Mientras en unos han invertido su tiempo, dinero y mucho esfuerzo para llegar a donde están, los otros únicamente necesitan de un poco de entrenamiento histriónico para convencer a la población. Aprovechan la ignorancia de la gente respecto a lo complicado y caro de la investigación farmacéutica y los embaucan para que compren agua y azúcar a precio de oro.

Este mismo fenómeno lo vemos en los padres que tal vez guiados por el amor o tal vez por un falso orgullo, piensan que sus hijos deben de pasar cualquier materia y que si no lo hacen la culpa es única y exclusivamente del profesor, por lo que educan a sus hijos en este vicio, en donde pensamos que debemos obtener cualquier cosa por la vía sencilla, sin luchar o trabajar para conseguirlo.

Con esas enseñanzas el joven cree que tan sencillo como resulta asistir a una reunión con el rector de la universidad y exigir la remoción de un profesor basados en una falsa acusación, será el conseguir el éxito en un trabajo cuando salga de la carrera o que con tan solo con reclamarlo le será otorgado cuanto desee.

Esta estúpida forma de pensar nos ha llevado a estar como estamos, un país que teniendo todo el potencial para salir adelante se queda estancado sin avanzar, todo porque esperamos que el otro lo haga otro por nosotros ya sea “porque es su obligación”, “para eso le pagamos”, “él quiso ser presidente o director” o bien “para eso estudio lo que estudio”.

Para todos aquellos que se vean afectados por el primer fenómeno recuerden la frase apócrifa del Quijote, “Los perros ladran Sancho, señal que en camino vamos”. Para aquellos que envidien el éxito de los demás, en lugar de gastar su energía en criticar o tratar de derribar al prójimo, inviertan ese tiempo y creatividad en hacer algo de sus propias vidas.

Si en ocasiones se encuentra en la situación de ver al ‘desvalido’ recuerde que no siempre la limosna es la mejor ayuda, en muchas ocasiones en lugar de darles de comer es mejor darles una caña de pescar y enseñarles a obtener su propio alimento en base a su propio sudor y esfuerzo. Por otro lado, dude siempre de aquel que quiere vivir generando lástima, lo más frecuente es que estos resultan ser hábiles farsantes que lo que buscan es estafarlo.

A los padres de familia recuerden que en muchas ocasiones podrán obtener beneficios para sus hijos por la salida fácil, podrán pasar por encima de otros, sin importar si afectan o no su vida profesional o personal, pero recuerden la tercera ley de Newton “Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria”, créanme que se cumple. Es una lástima ver que esos son los principios que infunden en su familia ¿Qué podemos esperar de para sociedad con padres como ustedes?

En resumen, para estos y otros muchos factores, si queremos que México cambie, empecemos por cambiar nosotros.

Tchaikovsky en el aula de Medicina

Pyotr Ilyich Tchaikovsky

Publicado previamente en La Jornada Aguascalientes

Esta semana retomamos las clases en la universidad, para iniciar el curso realicé una dinámica que sin duda alguna sacó de balance a más de uno. Nadie se hubiese imaginado que el profesor de Fisiología pondría para empezar el curso la Obertura 1812 de Tchaikovsky. ¿Pero que tiene que ver esta maravilla musical con la Medicina?

Empecemos con los datos alarmantes, muchos de mis alumnos jamás habían oído una pieza de música clásica, el 80% de ellos nunca han ido a escuchar una orquesta en vivo y como para una inmensa mayoría de la población (jóvenes y adultos), la música clásica les resulta aburrido, incomprensible y sin chiste.

Si la melodía no va acompañada de una canción no vale la pena, curiosamente no importa si no entienden lo que cantan en ella, porque a veces se les ve tarareando música en inglés y francés, pero es buena porque sale en el radio, solo hay una excepción, la ópera no está en esta clasificación.

Por lo anterior queda claro entonces que para muchos fue la primera vez que oían la Obertura 1812 completa. Las caras de asombro al iniciar la música fueron muchas, pero fueron más las de incredulidad, no entendían que estaba pasando. Sin duda más de uno la habrá relacionado con soundtrack de películas como V de Vendetta entre otras, pero no como una pieza musical tan basta como es esta obra rusa. Estoy seguro que si acaso uno o dos la habían escuchado detalladamente previo a este experimento del profesor Fisiología.

Tchaikovsky logra en 15 minutos llevarnos desde la angustia hasta la alegría y realiza uno de los primeros “remixes” de la historia, combinando obras religiosas como “Dios proteja a su Pueblo” de la Iglesia Ortodoxa Rusa con música tradicional como la danza “A la puerta, a mi puerta” y algunas obras militares, además de marchas como La Marsellesa el himno de Francia y considerado uno de los más bellos del mundo, campanadas, cañonazos y el himno imperial ruso “Dios salve al Zar”.

Pero esta mezcla lleva un orden que nos guía a través de la historia, desde que el pueblo ruso se entera que Francia les ha declarado la guerra, hasta la retirada del ejército napoleónico y los festejos de los moscovitas. Entre ambos sucesos, nos topamos con la invasión francesa, la retirada rusa y el crudo invierno de la región.

¿Pero a caso iba a demostrar algún fenómeno de la fisiología de la audición? En realidad no, sino que busqué demostrar la hipótesis de que por lo general cuando estereotipamos algo ya no le damos oportunidad. Esto sucede con la música clásica a la que se tacha de aburrida, sin sentido, anticuada, snob y un largo etc., pero también ocurre con otras artes, con la historia, las matemáticas y muchas áreas de la Ciencia, la Fisiología no es la excepción.

La materia ya tiene varios estigmas que arrastra de décadas, que sí es difícil y uno de los “cocos” o “filtros” en los primeros semestres de la carrera de Medicina, etc. Como materia básica, muchas veces es vista también como aburrida porque no captan como puede aplicarse en lo que ellos quieren hacer que es ver y curar pacientes. Nada más lejano de la realidad, la Fisiología es el punto de partida, junto con la Anatomía, la Bioquímica y la Histología para comprender el proceso de la salud y enfermedad corporalmente hablando, así que decir que la Fisiología no tiene aplicación es una aberración, pero a su vez una sentencia para el futuro de los estudiantes que bajo ese estigma poca o nula atención le ponen.

La falta de curiosidad en la juventud es alarmante, pero si bien es cierto que en mucho influyen nuestros sistemas de enseñanza, la problemática tiene varias aristas que la originan, en casa los padres matan la curiosidad de los hijos tal vez por no poder contestar todos los ¿por qué? planteados. Luego los mismos padres prefiere comprar consolas de juegos o sentar a sus hijos frente al televisor que darles un par de libros o enseñarles a utilizar la computadora para algo diferente a los juegos.

Pero los mismos jóvenes tienen culpa también, tal vez guiados por falsas expectativas o por casos como los líderes de compañías como Facebook, Twitter, Google que empezaron siendo estudiantes o el mismo Steve Jobs que confesaba haber logrado sus éxitos sin haber terminado la universidad, pero lo que los muchachos no entienden es que hay una diferencia entre ellos y estos empresarios, esto es la curiosidad.

Jobs se metía a clases de diferente cursos o compartía sus ideas para ir mejorando sus computadoras y lucho hasta conseguirlo, fue una combinación de curiosidad y esfuerzo la que lo llevó al triunfo. Lo mismo los estudiantes de Stanford que crearon un buscador y que originalmente tenían una vieja casa rodante como oficina, que tocaron las puertas de muchos inversionistas para obtener su apoyo y hoy son una de las empresas líderes en tecnología, Google. Tal vez más espontáneo pero también producto de la curiosidad es la historia de Facebook o Twitter.

El problema es que los jóvenes hoy en día creen que las cosas se dan por generación espontánea. Me queda claro cuando me dicen que no comprendo lo que es estudiar Medicina o desvelarse. Lo sé, probablemente mis maestros dijeran lo mismo de mí, pero cuando hablo con ellos me confirman que hoy en día el espíritu se nota caído y es que ya no tienen miras a futuro, sus metas no existen y es ahí, cuando faltan los sueños que la curiosidad muere.

Espero que Tchaikovsky haya logrado desperar en al menos alguno de ellos la ilusión para seguir buscando cosas nuevas, una ilusión para crecer como profesional y sobre todo como persona.

Vino bueno, vino malo

Wine House de Sabine Marcelis

Publicado previamente en La Jornada Aguascalientes

Si hay algo importante en la ciencia es que para afirmar algo hay que demostrarlo y si esto no se puede se trabaja hasta lograrlo o descartarlo como cierto, pero jamás podremos dar algo por verdadero hasta no tener “los pelos de la burra en la mano”, sin duda por ello es que en muchas ocasiones tenemos grandes distanciamientos entre los hombres de fe y los hombres de ciencia. Lo cierto es que será más fácil ver como se retracta un científico o lo fuerzan a hacerlo que ver como un hombre de fe acepte que algo en lo que cree está mal.

Hablemos en sí de un hecho de ciencia sobresaliente, durante años se han realizado estudios sobre los beneficios que el consumo moderado de vino ofrece a la salud, en particular el vino tinto. Las noticias en torno a ellos siguen surgiendo, pero las más recientes no son tan alentadoras, de hecho pertenecen a los “renglones torcidos de la ciencia”.

Las autoridades de la Universidad de Connecticut han hecho público que el Dr. Dipak K. Das ha hecho fraude al falsificar los registros de sus investigaciones sobre los efectos antiinflamatorios y cardioprotectores del vino, particularmente de su componente resveratrol. Sus artículos habían sido publicadas en diversas revistas científicas, pero el 11 de enero los directivos de la universidad antes mencionada notificaron a 11 de estas publicaciones para que hicieran público a sus lectores las disculpas de la institución por la falta de ética del investigador.

La Universidad informó que una llamada anónima en el 2008 puso en alerta sobre irregularidades en las investigaciones del investigador, tras 3 años de investigaciones y un informe de 60 mil páginas, se asentaba que el Dr. Das había incurrido en al menos 145 fraudes graves. Entre ellas se destaca en el New York Times que fueron retocadas las fotografías de los marcadores de proteínas de las muestras biológicas.

La universidad había obtenido del gobierno federal de los Estados Unidos un fondo de 890,000 dólares otorgados por las investigaciones de Dipak K. Das los cuales se negaron a recibir, además de congelar toda la financiación externa en el laboratorio del científico e iniciar un proceso de despido de acuerdo a los estatutos de la Universidad de Connecticut por haber sido atrapado in fraganti violando el Código de Conducta de la Universidad.

¿Pero entonces todo es mentira?

No, sin duda hay muchos científicos que están investigando sobre el tema en forma seria y han encontrado beneficios en el consumo del vino, para ser específicos de ciertos productos de la uva como es el mismo resveratrol pero no queriendo hacerlo parecer la panacea, como algunos medicamentos milagro quieren hacerlo ver como con MOINSAGE, producto milagro que afortunadamente ya fue retirado por la COFEPRIS desde principios del año pasado. (Aunque se sigue anunciando, algo me dice que la corrupción volvió a ganar)

Y es que como mencionaba, existen datos que sugieren que la ingesta de vino, o algunos productos que en él se encuentran, antioxidantes flavonoides y no flavonoides, resultan ser beneficiosos para la salud, pero aún no hay evidencia suficiente para asegurar que es verdad, así que científicos de verdad se esfuerzan día a día para demostrarlo antes de sacarlo a la venta como la cura de todos los males, además de que deberán estar convencidos antes de que en sus beneficios en su inocuidad, es decir que no ocasionará daños en la salud de quien los tome.

Por lo pronto las autoridades de salud en nuestro país están buscando poner trabas a los vendedores de milagros, en aproximadamente 2 meses la COFEPRIS podrá disponer la suspensión de los anuncios televisivos de productos milagro en un plazo de 24 horas posterior a la orden. Habrá que buscar formas de detener a los merolicos modernos, que disfrazando sus pócimas con pseudociencia quieren venderlas como reales, ahí tenemos el QIAPI 1 del Dr. Arturo Solís quien se resiste a mostrar pruebas reales de la veracidad de sus productos, solamente ofrece “testimoniales”.

Ojala los líderes políticos y religiosos, padres e hijos, alumnos y maestros aprendiéramos de las autoridades de la Universidad de Connecticut y aceptaran sus errores, tomando cartas sobre el asunto. En este caso quien cometió el fraude no fue directamente la Universidad, mucho menos alguno de los directivos, pero el trabajo del Dr. Das estaba bajo su supervisión y por lo tanto era su responsabilidad.

thomas davisthomas davis